La Septuaginta e Isaías 53
Señor, ¿quién creyó en nuestra noticia? Y el brazo del Señor, ¿a quién se le reveló? Creció delante de él como un infante, como raíz en tierra sedienta, no tiene figura, ni gloria. Y lo vimos, y no tenía forma ni belleza, al contrario, su figura carecía de honra y sobrepasaba a todos los hombres, un hombre golpeado y que sabía soportar la enfermedad, porque se había mudado su rostro, había sido deshonrado y no […]
