De una sustitución penal rígida a la verdad Patrística
La cruz de Cristo debe ser contemplada con reverencia trinitaria y precisión cristológica. En ella no vemos a un Padre airado contra el Hijo como si la Trinidad quedara dividida, ni a un Hijo convertido personalmente en culpable ante Dios dividio del Logos o Vervo divino. Vemos, más bien, al Dios trino obrando inseparablemente nuestra redención: el Padre envía, el Hijo asume nuestra carne y nuestra muerte en su carne, y el Espíritu sostiene la […]
