Cristo soberano y libertad ordenada: por qué una civilización cristiana libera y las soberanías del hombre reciclan revolución

La cuestión de la libertad no es, en su raíz, un problema de procedimientos sino de metafísica pública: ¿Quién es soberano? Si “toda potestad” pertenece a Cristo y Solo Cristo (Mateo 28:18), entonces la verdad no es fabricada por mayorías o colectivos sino recibida de Aquel que es “Dios verdadero de Dios verdadero” (Nicea, 325). De lo contrario, cuando la soberanía se ubica en “nosotros, el pueblo”, la libertad se desvanece en voluntad de poder […]

Regeneración, virtud cristiana y libertad ordenada: un marco cívico bajo el Credo Cristiano

Los hombres siempre han tenido que elegir entre dos métodos de cambio social: regeneración o revolución. El cristiano busca primero disciplinarse a sí mismo según el estándar de DIOS. Luego publica el Evangelio e intenta implementar pacíficamente las leyes de DIOS en la vida de su cultura, confiando en el Espíritu de DIOS para el éxito de sus esfuerzos. Él sabe que no hay, y nunca habrá, una sociedad perfecta en esta vida. Él sabe […]

Primus Inter Pares como Eje de la Identidad Hispana Reformada: Una Oposición Dialéctica al Absolutismo Papal y Estatal

Introducción: La Búsqueda de una Tercera Vía Teopolítica En el corazón del resurgimiento contemporáneo del pensamiento reformado en el mundo hispano yace una profunda búsqueda de identidad teológica y sociopolítica. Esta búsqueda no es un mero ejercicio académico, sino una respuesta existencial a un contexto histórico a menudo definido por la oscilación entre dos polos de autoridad absolutista: el centralismo jerárquico de la Iglesia Romana y las diversas manifestaciones del estatismo secular. Dentro de este […]

¿Perspicuidad reformada o monopolio magisterial? Parte 5 (final)

Un análisis de Sentencias III, XIII de Isidoro de Sevilla (página 152); 1. La razón por qué se prohíbe a los cristianos leer las ficciones de los poetas es porque, mediante el placer de las infantes fábulas, despiertan el alma a los incentivos libidinosos. Porque no se inmola a los demonios solo quemando incienso, sino también recibiendo sus dichos con gran voluntad o complacencia. 2. Por la exageración y ornato del discurso algunos recrean más […]